“ Aunque me llena de angustia la inestabilidad de la condición de nuestro señor, me consuela saber que el Risco queda en buenas manos; aunque a Conall Linwood le faltan aún primaveras que disfrutar e inviernos que soportar, su carácter ha madurado tremendamente desde que la salud de su padre comenzó a flaquear. La ternura de la infancia ya no se presenta en sus rasgos, se ha vuelto un hombre, y la luz que ahora ilumina sus ojos no es una de picaresca, sino de sabiduría. Mientras el joven halcón vuele, Vlirie estará protegida. ”
Naoise Linwood.
28 años
1'79 cm
Hombre.
Lord Linwood, señor del Risco, patrón de las Ciencias.
Henrique Lorca - Delico's Nursery
Es posible que las fuentes que narran estos sucesos no sean del todo fiables. A pesar de la neutralidad que juran los magísteres, ¡que descabellado sería pensar que estos, que viven tan cerca de los nobles, pueden no tener una preferencia! Ni siquiera el mismo Risco con su orgullosa objetividad puede estar libre de esto, por lo que lo que se escriba de sus nobles puede estar también manchado del peor pecado de todos…la opinión. Por mera conveniencia, se tratara de limitar a hechos concisos.Por ejemplo, resulta innegable que decir que Naoise fue el segundo hijo de lord Linwood y su mujer, el último que bendijo al matrimonio tras el nacimiento de Conall, su primogénito. Los dos muchachos, que apenas se llevaban cinco años, eran fuertes y contaban con una buena salud, además de un intelecto y curiosidad que no podía dejar en duda sus raíces. Como si los regalos fueran pocos, los hermanos además se llevaban a las mil maravillas y durante los primeros años de su vida fueron casi inseparables, donde iba uno estaba el otro, y no son pocas las historias sobre las travesuras que los pequeños lores llevaban a cabo por la fortaleza.Ya no eran chiquillos cuando Conall tuvo que heredar los títulos familiares, el joven de diecisiete años pasó a ocuparse del Risco tras el fallecimiento de su padre, por lo que el tiempo que podía dedicar a su hermano era escaso. Naoise ya tenía edad para entenderlo, o eso consideraba él, por lo que se volcó en sus estudios con intención de volverse un apoyo para su hermano mayor, aspirando a entrar a El Colegio para poder volverse magister.¿Quién podía esperar, en un lugar tan pacífico y con una familia tan amorosa, que aquellos días fueran a terminarse de un modo tan abrupto? Conall ya estaba más que asentado como lord e incluso se encontró con la libertad de, aunque fuera algo tarde, pararse a pensar en una boda, en un heredero…pero lo más importante era eso, la libertad. Los hermanos Linwood siempre conseguían un momento para ir a montar por los alrededores de la fortaleza, las monturas más mansas y mejor educadas que uno pudiera encontrar en el Risco, siendo además jinetes experimentados…Si fue un accidente o no es irrelevante, o más bien hay tantos argumentos a favor como en contra. Conall se cayó del caballo en un paseo con su hermano, dicen que el crujido cuando lo hizo fue tal que logró el silencio en los bosques. El único consuelo que quedaba era que su muerte había sido instantánea y los únicos que sufrirían eran los vivos.Fuera Naoise o no un asesino…era todo lo que tenían.
No lleva más de tres años como lord, y aunque los susurros y cotilleos son imposibles de acallar, no parece que la mayoría le crea verdaderamente peligroso.
Por motivos evidentes, no le gustan los caballos. Si puede evitarlos, mejor.
Su campo de estudio predilecto era la astronomía, pero intentó aprender cuanto pudo de todo.
No ha tenido mucha relación con otras casas, menos incluso de lo esperado de su familia...es que no ha tenido tiempo.
Aprendió a tocar el arpa, aunque desde la muerte de su hermano no ha tocado una sola nota.
No alcanzó a formar parte del colegio. Bueno, un problema menos.
Su única familia directa que permanece con vida es su madre, quien se ha quedado en el Risco.
